
Las rosas de papel no son verdad y queman lo mismo que una frente pensativa o el tacto de una lámina de hielo. Las rosas de papel son, en verdad, demasiado encendidas para el pecho.
jueves, 17 de febrero de 2011
Pienso en literatura.

domingo, 3 de enero de 2010
La Función del autor según Michael Foucault

Debido a que la desaparición del autor para la crítica se convirtió en un tema dominante (por ejemplo el texto “la muerte del autor” escrito por Barther para tratar este tema), considero la idea de localizar en los lugares vacíos que este autor dejaba en cada discurso su función.
De esta manera promovió cuatro características fundamentales establecidas a la función del autor:
El nombre del autor funciona también y vale la pena destacar como una característica del modo de ser del discurso: para un discurso el hecho de tener un nombre de autor indica que dicho discurso no es un suceso cotidiano, indiferente, una palabra que se va, sino que se trata de una palabra que debe recibir un cierto valor y estatuto dentro de la cultura.
Los textos, libros, discursos comenzaron a tener autor en la medida que podía castigarse al mismo por producir discursos que llegaban a ser transgresivos para la sociedad.
En muchos casos la función autor desaparece, el nombre del inventor solo sirve a lo sumo para bautizar un teorema, una propiedad, un cuerpo o un conjunto de elementos.
Pero los discursos literarios solo pueden recibirse dotados de la función de autor, a todos los textos de poesía o de ficción se les pregunta ¿quién lo escribió? ¿De donde vino el texto? De acuerdo a como se conteste a estas preguntas, se le dará el valor o el estatus correspondiente a la obra.
La sociedad no soporta el anonimato literario.
Lo que se designa en el individuo como autor no es otra cosa sino la proyección del tratamiento aplicado a los textos, de los acercamientos realizados, de los rasgos establecidos como pertinentes, de las continuidades admitidas, o de las exclusiones practicadas.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Poder y discursos sociales

Acá va un pequeño resumen:
[La idea] es abandorar la conceptualización del "mundo real" como un objeto aislado y fijo en favor de pensarlo como proceso material en el que necesariamente están incluidos los discursos y la cultura como bienes simbólicos producidos socialmente.Si bien es cierto que instituciones y conductas no son puramente "simbólicas" no pueden (...) existir más que en lo simbólico.
"el sentido no puede ser más que nombrado""estatuto plural del texto", [no sólo refiriéndose] en términos de polisemia o "Coexistencia de sentidos" sino que es el texto el que "realiza el plural mismo del sentido y ese plural es irreductible". Esto es debido a que se concibe como un "tejido intertextual" de infinidad de citas "que son anónimas, ilocalizables y sin embargo ya leídas: son citas sin comillas"
[Este concepto permite] concebir la cultura como un espacio polemológico que puede abordarse en los discursos de la experiencia social misma y en la que unos significados se imponen sobre otros como resultado de una compleja y siempre histórica relación de las fuerzas.



