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jueves, 20 de enero de 2011

Los amantes

5

Nunca se había enamorado. Su corazón era duro como un roca.
Amar, por el simple hecho de piel, juego, pasión era una costumbre que llevaba desde niño.
Su padre le habría heredado el vicio y su madre lo fomento sin sutileza, ni secretos entre mini-faldas, coquetería y amantes momentáneos.
Ella, que en ese momento lloraba al conscientizar el hecho, no era más que otra de las muchas.
Él sentado a su lado, no se animo a caminar sin ella.
Era amante, pero su puesto lo habría ganada y fomentado en tanto amante servicial, comprensivo y audaz ficcionalizador de realidades. En los actos era un experto, fingía amor y en la ingenuidad de la femina enamorada, la trampa se tendía sola.
La retorica no era su especialidad, pero el secreto estaba en el silencio.
Cansado ya de esperarla, le levanto el mentón y mirándola a los ojos le dijo:
_Nadie ha de enterarse de nada.
Ella, que parecía calmar su llanto, comenzó nuevamente a llorar. Comprendió que eran palabras duras.
Él, cansado ya, la levanto lentamente, le sacudió el ropaje y mirándola le hablo:
_acá sentados se nos irá el día, es mejor comenzar a caminar y buscar un lugar dónde dormir. El próximo pueblo estará a unos 30 km, con suerte llagamos y tomamos el próximo ómnibus. Vamos, y no pienses más en lo que pasó. Seremos simplemente amigos...
Ella lo miro calmada, admitiendo (quizás) que el tiempo sólo marcha para adelante.
En su error, él siguió hablando:
_ amigos con algo más....
Ella volvió a largar el llanto, pero él le impidió caer al piso, y tomándola de la mano, la llevo casi arrastrando por el borde de la ruta.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Los amantes

4

Afuera, en la nada; caminando le dijo:
- Soy casada.
Sin miradas.
-Ha
Fue el silencio, la imposibilidad del diálogo o el ruido molesto de los pasos lentos y cansados.
-Igual, la pasión no es pecado.
El llanto. El delito presente, ese hecho ya consumado. El tiempo en marcha. El desierto pampeano en los ojos húmedos.
-La infidelidad si.
Fue miedo quizás, o pura costumbre.
-Hoy todo el mundo es infiel.
Formas de decir, de encubrir. La envoltura del corrupto en realidades anexas.
-¿Tú?
Generalidad que cae en pedazos.
-No, soy soltero, amante, mujeriego, como quieras, es más de lo mismo.
Tirada en el piso, rompió en llanto.


sábado, 16 de octubre de 2010

Los amantes

3

¡Me meo!, ¡me meo!, ¡me meo! –pensaba-.

Ella se pone en pie para ir al baño. El colectivo cómplice marca su freno inesperado, ella cae sobre su acompañante y excita su miembro con el tacto insinuador de sus muslos entre sus piernas.

Caliente se queda sentado, caliente se levanta, caliente entra a donde no fue invitado.

En el baño del ómnibus le quita la ropa y comienza a poseer su cuerpo de mujer.

En el baño del ómnibus se escuchan gemidos.

Sin palabras gozan de placer, pierden el pudor.

Los pasajeros de quejan del ruido. El colectivero echa a la impúdica pareja del ómnibus. En medio del campo quedan excitados.

Leer segunda parte

Leer cuarta parte

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Los amantes

2

Ella había soñado toda su vida con aquella aventura, él era sin dudas el aventurero experto.

Un tanto antipática, triste y vulgar ella le niega el asiento de acompañante, él la mira a los ojos y decide sentarte igual ante la negativa, esto molesta aún más a la señora, pero él se coloca los auriculares y viaja a otro mundo donde la señora enoja no existe.

Dormido se recuesta sobre el hombro perfumado de ella, molesta le tira el café en las rodillas, exaltado se despierta y le grita ¡LOCA! Y ella comienza a enamorarse.


Leer primera parte

leer tercera parte

domingo, 1 de agosto de 2010

Los amantes

1

Siempre pensando en lo mismo: buscando cambiar el rumbo de la vida.

Madrugada, frío, viaje. Todo confabulado para el encuentro, para evitar la soledad.
Caminando ellos no se cruzan, desconoces la existencia de cada cual.
Suben al mismo colectivo, se ignoran, no se miran.
Sin saberlo comienzan a compartir tiempo y espacio.
Sin darse cuenta comienzan a compartir vida.