viernes, 17 de mayo de 2013

La literatura siempre tiene algo que decir a la realidad.

17-05-2013... Un día que pasará a la historia de nuestro país. Cómo dije en otro de mis blog, Videla murió y con él se llevó miles de verdades aún sin rebelar, miles de historias que esperaban ser contadas, mientras que acá, en la realidad cotidiana quedan esas madres que quieren saber sobre dónde están sus hijos, dónde están sus nietos.
Pero bueno... podemos asegurar que aquí en la tierra hay un genocida menos.


OBITUARIO CON HURRA por Mario Benedetti (1963)


"Los canallas viven mucho, pero a veces se mueren". 

Vamos a festejarlo 

Vengan todos 

Los inocentes 

los damnificados 

los que gritan de noche 

los que sueñan de día 

los que sufren el cuerpo 

los que alojan fantasmas 

los que pisan descalzos 

los que blasfeman y arden 

los pobres congelados 

los que quieren a alguien 

los que nunca se olvidan 



Vamos a festejarlo 

Vengan todos 

el canalla se ha muerto 

se acabó el alma negra 

El ladrón 

El cochino 

se acabó para siempre 

hurra que vengan todos 

Vamos a festejarlo 

a no decir 

La muerte 

Siempre lo borra todo 

Todo lo purifica 

Cualquier día 

La muerte no borra nada 

Quedan Siempre las cicatrices 

Hurra 

murió el cretino 

Vamos a festejarlo 

a no llorar de vicio 

que lloren sus iguales 

y se traguen sus lágrimas 

se acabó el monstruo prócer 

se acabó para siempre 

Vamos a festejarlo 

a no ponernos tibios 

a no creer que éste es un muerto cualquiera 



Vamos a festejarlo 

a no volvernos flojos 

a no olvidar que éste 

es un muerto de mierda. 

sábado, 4 de mayo de 2013

Perdón por no publicar tan seguido

A mis lectores:

El motivo de este post es para disculparme por no publicar tan seguido, es que el trabajo y el estudio no me dejan mucho tiempo libre.
Les cuento que estoy preparando una materia que se llama "Literatura Hispanoamericana" y es bastante complicada y compleja, por tanto y para no perder contacto con mis lectores, propongo dar una pequeña vuelta de tuerca al blog y agregar semanalmente un pequeño comentarios del libro que estoy leyendo y que conforma el curriculum de dicha materia.
Así y como popularmente se dice "mato dos pájaros de un tiro" estudio y posteo...
Luego sí, prometo volver a mi escritura y trabajos de análisis que tan le gustan a mis lectores.

desde ya un saludo.

NO SOY LITERATURA

jueves, 21 de marzo de 2013

sueños rotos

No nací para cumplir mis sueños...

perdida en la tiniebla de mi infinita razón,
comprendo tardíamente que todo es imposible.
Que todo se convierte, en un sin fin de caminos,
que sin meta alguna, impiden mi caminar.

Estoy cansada de buscar,
de pelear por sueños que nunca han de cumplirse.

Sola, y solamente me encuentro en las noches
para sin saber por qué seguir respirando.

No quiero seguir.
Me rindo en el rincón oscuro de sueños rotos
y torpes decisiones que me destruyen lentamente.

Lloro de impotencia.

Buscaba arduamente llegar al sueño cumplido de estar donde deseo...
pero todo es ilusorio.

Caigo cada vez más bajo en un intento por levantarme y seguir adelante.
deseo no existir más en este mundo sin fortuna,
donde nadie me esperaba,
donde nadie me espera.



miércoles, 23 de enero de 2013

TE QUIERO


Qué más que escuchar este bellisímo poema de la voz de su autor. ¿Quién pudiera cantarle al amor de la manera en que Mario Benedetti lo hace?
Sólo un grande en las letras puede salir de las palabras trilladas para decir aquello que aún no se ha dicho sobre ese sentimiento tan lindo que es el amor.

"Si te quiero es porque son mi amor, mi cómplice, mi todo" 




miércoles, 9 de enero de 2013

Diez años después, volví a verte.




Primero de enero del 2013.
De noche, en la penumbra me esperabas.
Sabíamos, que luego del festejo el encuentro sería inminente.
El verano, rememorando el invierno nos lleno de frio, pero esta vez, diez años después, el abrazo caluroso nos estaba prohibido.
Nos miramos como vez primera, nos miramos como hace diez años.
Nos saludamos con un beso en la mejilla, y aunque los años habían pasado por el tiempo, nuestros cuerpos, nuestras miradas, estaban tan igual a aquella vez en que decidimos despedirnos.
Programamos un plan perfecto, un plan limitado a lo posible: mates es tu casa.
Recorrimos juntos aquel camino que tantas veces nos condujo hacia el amor, ese camino de memoria, ese camino ciego que luego de pasar noches con amigos, música y alcohol nos conducía aún cuando la noche era joven hacia el rincón de la ciudad donde íbamos a amarnos.
El presente y el pasado parecían fusionarse por momentos en mi memoria. La mujer que soy había muerto de repente para darle vida a la niña inmadura, virgen y enamorada de hace diez años.  No era yo, ni era el presente, quizás fue un sueño o un viaje al pasado, una falla momentánea de la máquina del tiempo.
Llegamos al lugar perfecto, ese lugar que guardaba aún mi tesoro más preciado y aquellos secretos incontables de madrugadas y tardes maratónicas de sexo. Sentí que íbamos a eso, que nuestro final sería en la cama, sentí que pronto me tomarías de la cintura para llevarme hasta tu cuarto y que los besos corpóreos, los besos en la boca y las lenguas harían lo suyo, lo que más les gusta.
Pero nada de eso pasó, diez años después el mundo era otra cosa.
Antes de entrar me dijiste la primera frase que como una especie de contraseña o condición imperfecta me dijiste hace diez años “por favor, no te asustes por el desorden, entende que mi vieja ya es una señora grande”, ahí fue cuando comprendí que la fusión era casi perfecta, inevitablemente en algún punto, el ayer y el hoy se chocaban, se unían para decirnos algo, pero no supimos comprenderlo.
Diez años después nos remitimos sólo a tomar mates, y  a contar nuestros proyectos, hablamos (como hace diez años) de hijos y de casamiento, pero esta vez cada uno lo hizo como proyecto propio.
Nos comportamos como gente madura, aunque nuestros niños, filtrados en nuestros ojos, delataban la travesura de quiera busca el juego, lo prohibido y el actuar por instinto. No permitimos la libertad de éstos, los censuramos como  padres exigentes.
Aunque fueron horas de mates, el tiempo tramposo se escurrió en un minuto, y lo subjetivo del  tiempo fue comprendido por mí en un instante.
No quería, realmente no quería dejarte, quería quedarme a tu lado, estar contigo más tiempo, decirte que el tiempo se perdió, que ya no estamos en el presente, que yo no era la Jime adulta, que tenía 17 años, que aún éramos novios y que nuestros sueños y proyectos se encontraban en pie; pero  la madurez es razón pura.
Me llevó hasta mi casa, me toco el cabello y aunque quiso decirme algo, se contuvo y se fue.




miércoles, 12 de diciembre de 2012

Moriré mil veces si es necesario

Siento nostalgia de mi destino,
un destino que aún sin escribirse, ya está predestinado.
un destino que no quiero y un mundo que desprecio.

Siento una nostalgia lastimera que me lleva a morir.
Morir sufriendo, de dolor, desgarrada en un sentido absurdo del día a día.

Podría morir todos los días,
despertar sin estar viviendo,
respirar el aire agresivo de la vida que no quiero
y aún... aún así... fingir, seguir, anhelar viviendo.

Siento esa nostalgia hacia adelante, la de crecer sin querer hacerlo,
y al fin llegar, tocar y volar hacia donde no quiero.

cuántos caleidoscopios tendré que ver,
cuántas canciones tontas podré escuchar
cuánto camino podré andar...

si morir, morir... si... morir como si nada
dejar de vivir aquí,
es lo que más deseo.

jueves, 22 de noviembre de 2012

SER LO QUE UNO NO QUIERE




En este trabajo intentaremos dar cuenta de la manera en que Gregorio Samsa, personaje de la conocida obra de Kafka, “Matamorfosis” se construye a partir de la mirada del otro. Muy contrario a Don Quijote de la Mancha, Gregorio Samsa se levanta un día convertido en aquello que culturalmente es desagradable. Encerrado en su cuarto este personaje observa el mundo, un mundo que no habla de él, un mundo que ni siquiera se anima a mirarlo; por momentos este moustro es asimilado a un tabú social, aquello que es inaceptable.
Para desarrollar este trabajo tomaremos como base los conceptos de Mijail Bajtin en torno a la alteridad.
Para este autor, la alteridad es vista como un no-yo, como lo absolutamente ajeno, externo, o como un referente de contraste u oposición respecto al yo, confirma que esta distinción  entre ego y alter impide ver que el ser es resultado de una compleja interacción entre ambos. No se puede ser sin el otro. De allí la necesidad de repensar la identidad como un fenómeno social, resultado de las relaciones del ser consigo mismo y con otros.
El otro (lo social por ejemplo, en  “El juguete rabioso” será la ciudad de Buenos Aires y en “Don Quijote de la Mancha”  los libros de caballería  precede al yo, lo alimenta e instruye, y lo acompaña toda la vida. Se debe entonces reconocer que la función del otro en la construcción identitaria no se reduce a la oposición y el contraste, aunque pueda ser ésta una de sus funciones primarias.
El yo es inseparable del otro cultural; lo necesita para construir su mundo y construirse así mismo. El enunciado es la unidad de la comunicación discursiva, posee principio y final; antes del comienzo están los enunciados de otro, después del final están los enunciados respuestas de otros.
El sujeto absorbe estos enunciados previos para crear o formular sus enunciados propios (su mundo, su ser), que no se alejan demasiado de lo ya antes dicho, por tanto, Bajtin manifiesta que la presencia previa de la otredad es siempre la condición para el yo, y por lo tanto, la condición de todo acto de enunciación y de escritura. El lenguaje no es sólo encuentro con el otro, es también imposición, ley, negación de las diferencias.
La constitución de nuestra identidad tiene lugar desde la alteridad, desde la mirada del otro que nos objeta; un otro que nos seduce y al que seducimos, al que miramos y por que somos vistos. En esta obra, ese otro que objeta es la familia de Gregorio y los que visitan la casa. Este entorno social construirá al personaje de Gregorio como un ser detestable, como algo que es mejor ocultar y silenciar, una desgracia familiar que olvida que detrás del moustro hay un ser humano que piensa y al pensarse lo hace a través de lo que ellos profesan sobre él.
Gregorio Samsa sabe desde el primero momento de su nuevo estado que no será aceptado, que su condición de insecto no merece otra cosa que el rechazo social, su cuarto será el refugio antes las posibles desgracias que la sociedad pueda causarle; es más las pocas veces que saldrá de su cuarto será golpeado con frutas, con bastones y agredido provocando espanto y rechazo en los presentes, dejando a un lado la consideración de que pese a su aspecto físico Gregorio fue/es un humano racional y con sentimientos. La única que se encarga de satisfacer sus necesidades básicas de aseo y alimento es su hermana quién sólo entra a su cuarto una vez que éste se ha ocultado bajo un sábana, pese a lo intento de humanizar al bicho (que de por si es un humano) ésta no puede aceptar la desgracia familiar y será luego la primera en manifestar que hay que hacer algo con él.
Este discurso que rodea la obra de Kafka da cuenta de la imposibilidad  de vivir en sociedad de tal manera  que la relación entre yo-mundo  sean independiente una de la otra, es decir, que ambos conforman un procesos determinista y por tanto la imposibilidad de ser construidos por nosotros mismo. No se trata de un juego, nos vemos obligados a esta determinación y nos lanzamos hacia esa actitud con toda la fuerza de que disponemos.
A diferencia de los enunciados que la sociedad imprime sobre el personaje principal de esta obra, Gregorio no denuncia la actitud de esta, sino que la comprende y muere cuando entiende que su vida no volverá a la “normalidad” esperada.